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ARTISTA OBRERO SABOTEADOR WORKING-CLASS ARTIST SABOTEUR / DIEGO SAINZ / INAUGURACIÓN SÁBADO 27 DE ABRIL

flyer_DIEGO SAINZNOSOTROS NO PINTAMOS, NOSOTROS MANCHAMOS. SOMOS LOS SABOTEADORES DE LA POLICIA DE LA VERDAD. JOYEROS NEOBARROCOS DE LA DISIDENCIA CON TALLERES EN BUNKERS DE BELLEZA FEROZ. MISAS INMENSAS DE JOY DIVISION, REZANDO A JONATHAN MEESE, ENTREGANDO OFRENDAS DE CHUTAS, CORONAS, BOCAS Y CADENAS. NOSOTROS SOMOS ARTISTAS Y OBREROS. MACARRAS DEL FLUOR, RURALES Y MODERNOS: LOVE FEROZ, PAZ Y PELAS, SPRAYS Y MÚSICA TECNO. INMUNES AL HOLOCAUSTO TÓXICO COMO COWBOYS BLANCOS Y RADIANTES. ¡MEAT IS MURDER! ANTE EL DOLOR AJENO AFILAMOS GUILLOTINAS CON AMOR. GIMME AMOR MINÚSCULO QUE YA LO HAREMOS GRANDE. MADRES FURIOSAS Y TRENTATRES CABEZAS-MOTOR. MEDALLONES SALVAJES, LUJO Y DECADENCIA, GALONES+ROMBOS. EL PROGRESIVO ES MÚSICA PARA RECLUTAS Y EL PUNK ES ACTITUD. NOSOTROS SOMOS VARIACIONES TRIANGULARES POLIÉDRICAS Y SABOTEADORES. DIEGO SÁINZ GARCÍA.

Hélène Crécent / Inauguración jueves 4 de Abril

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Faire Corps 

Faire corps avec des corps, à contre-corps, faire corps avec des objets. Faire corps et corpus. Faire corps avec le crayon, la force et l’émotion, mais aussi à mi-corps. Se défaire . Bien avant, le corps.

Cuando observamos las obras de Hélène Crécent imaginamos un cuerpo que está siendo desarticulado para hacer de él un “algo nuevo”. “Se quitó el brazo derecho desde el hombro y, con la mano izquierda, lo colocó sobre mi rodilla”.1 No sabemos bien de qué se trata. Pero seguidamente, los órganos y las partes del cuerpo despedazado son abrazadas amorosamente, se recolocan como piezas de un nuevo cuerpo. Habituados a la representación que Crécent desarrolla de un torbellino de pasiones que se envuelven en la violencia del abrazo, ahora es este el que se vuelve tierno y mimoso como en la serie Corps et Objets. El abrazo acoge con su fuerza los zapatos que parecen haberle sido arrojados, introduce los dedos en esas bocas llenas de dientes. Te croquer à pleines dents! O pequeños mordiscos.

Podríamos hablar de un cuerpo donante, puesto que dona las bondades y las perversiones de la carne. Ofrece sus miembros a una ceremonia subrepticia en la que quedan unidos. Los cuerpos de Crécent entran en una mitopoiesis donde se sacralizan en un acto ritual de creación de la artista. El cuerpo hecho jirones no puede compararse con la cultura del cuerpo-templo, sino que gira en una danza litúrgica en la que se practica un sortilegio de empoderamiento. Órganos diseminados, semillas orgánicas de las que nace un brazo, una pierna, o un seno como una rama, una raíz o un fruto. Y de nuevo, caricias y deseo, misterio y autoerotización (Corps à Corps), porque una mujer es otra mujer. Y una mujer es, también, un cuerpo de mujeres.

En ocasiones estos pedazos de cuerpo u objetos parecen sugerirnos un uso protésico de estos: un órgano ajeno sustituye a uno de origen que perdimos. Sin embargo, la repetición de ese brazo, de ese seno, la bocas o las “manospies”se entenderían como una suerte de suplemento à la manière derridiana: un órgano a medio camino entre lo interno y lo externo. La juntura de unos órganos-símbolo que ya no se identifican con el miembro que anteceden, sino que se superponen o añaden complementándolo (Serie Connections). Por eso, los cuerpos de Crécent son transhistóricos: mezclan figuras reales y mitológicas enriqueciendo los niveles de lectura. Y además, puesto que el cuerpo es lenguaje y el lenguaje es cuerpo, inviste a este un alfabeto híbrido. Cuerpos y objetos, conexiones encriptadas. El cuerpo, todo. ¡Se abre a mí!

De esta manera, el lenguaje de los dibujos de Crécent atraviesa el cuerpo mudo, in-fans/enfance, para dotar a cada parte, a cada objeto de un símbolo polifónico. La danza delirante de pedazos de mí, de ti, de ella. El posicionamiento alterado de las articulaciones corporales se aprecia en las obras donde contrasta la fuerza del trazo y el color con lo frágil o efímero del papel. Contraste que observamos de nuevo en L’esprit des mâles: machos que son niños. El cuerpo, signo abierto; la fuerza del espíritu y la sensibilidad del vínculo de todos ellos.

 
Johanna Caplliure

1 Kawabata, Y., “El brazo” en La casa de la bellas durmientes, Barcelona, Caralt, 1989.

L´Animale / REGINA QUESADA

539384_10200701287957310_2006745566_nL´ ANIMALE muestra las inquietudes de la artista por encontrar distintos efectos a través de la acumulación de materia. Así se observa en su anterior exposición con la serie LE PRIMITIF, donde la transparencia matérica contrasta con su nuevo trabajo pictórico que presenta en esta nueva muestra artística. En “L ´ANIMALE” la densidad opaca del negro configura los esbozos de esos seres primitivos en los que Regina Quesada simboliza el alma humana.
Sus técnicas se amplían, incluyendo el grabado y libros de artista, donde la impresión de los pigmentos refuerza la idea de la pintura como huella de un tiempo pasado, testigo de un trabajo más reflexivo, más pictórico, monocromo, pero producto de una gestualidad instintiva nada premeditada.

 

Corps Tectoniche / Hélène Crécent + Roberto Mollá / Hasta el 17 de Noviembre

La manera de abordar su trabajo es opuesta. La emoción contenida en los trazos de los que surgen los cuerpos, los brazos, los cabellos en los dibujos de Hélène y la tensión que éstos manifiestan en sus composiciones, contrastan con la meticulosidad científica con la que Roberto ubica formas geométricas y arquitectónicas en un espacio cuya concepción compite en relevancia con sus propias figuras. Y sin embargo, en ambos casos es determinante la relación que establecen los personajes con el entorno creado por ambos artistas, su interés por lo híbrido, y el uso controlado del color en sus obras. A partir de estas conexiones existentes entre ellos, se produce un acercamiento, fruto de la curiosidad por esa diferencia de formas de expresión, que les lleva a un encuentro basado en el respeto del espacio ajeno, que busca en su intervención una acción constructiva y una superación artística y personal a través de un diálogo formal y estético. Se adentran en el universo del otro creando un conjunto elegante y armonioso, que se traduce, finalmente, en dos dibujos a cuatro manos que evidencian la conclusión de esa conexión íntima.

UNUS MUNDUS / Ana Nuño

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La abstracción de Ana Nuño no es simple experiencia estética, no queda vacía de contenido, sino que es consecuencia directa de una concepción del mundo cercana a movimientos y teorías como la del Unus Mundus de Carl G. Jung. La energía de la que formamos parte, queda reflejada en sus obras, manifestándose en esa idea de unidad que se contrapone, inevitablemente, a la separación que domina la sociedad actual, centrada en la individualidad que demanda el Ego.

Sus creaciones nos conducen por el camino espiritual que emprenden esas corrientes, para alcanzar la felicidad a través del conocimiento, de la aceptación de la fugacidad como algo intrínseco a la naturaleza y al ser humano, huyendo de connotaciones negativas, y centrándose en los aspectos lúdicos de la existencia, haciendo uso de colores luminosos y vitalistas, mientras disuelve en sus composiciones la división entre el ser humano y el universo, dentro de un marco todavía fragmentado por la disociación.

Unidad y separación forman las posturas que se enfrentan en el interior de cada uno de nosotros, y en el caso de las obras de Ana, acaba imponiéndose la idea de pertenencia a un Todo constante, expresión de una realidad de la que todo parte y a la que todo retorna, y esa certeza es la que nos permitirá existir libre y plenamente el momento presente.

A partir del 21 de septiembre en Trentatres Gallery

Regina Quesada / Le primitif / jueves 14 de junio

Trentatres Gallery cierra su temporada con Regina Quesada, artista nacida en Valencia en 1978 donde prime- ro estudia Artes y Oficios en la especialidad de Ilustración y diseño y más tarde se licencia en Bellas Artes en la Facultad de San Carlos de Valencia. Presenta el jueves 14 de junio la serie LE PRIMITIF un conjunto de obras en las que la artista REGINA QUESADA se adentra en la búsqueda de la esencia primitiva del ser humano. El alma se materializa en esas bestias adormecidas que, desde una posición de recogimiento, comienzan a despertar de su letargo y aguardan su renacimiento, listas para encontrar su sitio en nuestra sociedad, pero guiándonos esta vez por el camino de la intuición, del instinto.
Siendo fiel a su forma de entender la vida, y a su reivindicación del valor de las emociones, su obra surge del subconsciente, fruto de la sensibilidad que se refleja en el gesto, en el trazo del dibujo, en la pintura, dejándo- nos como testigo la impronta de un momento. Su estética no nace de la meditación previa, sino del propio lenguaje que va desarrollando a través de constantes evoluciones que son el resultado de una continua experimentación con los materiales. El grafito, el óleo y la resina, le han llevado hacia unas tonalidades más uniformes, grises, verdosas, que definen las figuras en medio de un blanco impoluto, logrando así un trabajo limpio, sin artificios ni añadidos superfluos, que se revela en un sereno equilibrio compositivo.

Hélène Crécent en Trentatrés hasta el 10 de junio 2012

Visita la expo individual de Hélène Crécent, que tras un año y medio, vuelve a las paredes de la galería, si cabe, con más fuerza que nunca. 

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